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El Jardín Venenoso de Alwinck


Gran Bretaña es popular por sus antiguos castillos y elegantes jardines, pero escasos son tan populares como el Castillo de Alwinck en el condado de Northumberland.


A pesar de que fue fabricado en 1096 para preservar a Inglaterra de invasiones escocesas, esta popular pieza arquitectónica hoy en día sirve intencíones muy diferentes.


De hecho, usted posiblemente lo haiga visto numerosas veces, ya que fue usado en la realización de la saga Harry Potter como parte del interior y el exterior de la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería.


Sin embargo, esta no es la única motivo por la cual este mágico lugar atrae tantos visitantes de todo el mundo.

Cuidado, estas plantas pueden matar

En el 2001, la duquesa de Northumberland decidió restaurar y reconstruir los jardines de Alwinck adyacentes al castillo.


Este ambicioso emprendimiento, que requirió una inversión de 42 millones de libras, resultó en una magnífica fuente, en una de las casas de árbol mas grandes del planeta y finalmente, en el 2005, en el Jardín Venenoso. Aunque su nombre pueda producirle escalofríos, este peculiar jardín es definitivamente digno de una visita.


Cuando se le preguntó de que forma se le ocurrió realizar este jardín, Jane, la Duquesa, respondió: “Me preguntaba por qué tantos jardines alrededor del planeta se concentraban en los poderes curativos y medicinales de las plantas mas que en su aptitud de matar… Sentí que numerosos niños estarían mas interesados en aprender de que forma una planta puede matar, cuánto tiempo tardaría en llegar esa muerte y cuan dolorosa sería”.


Y la muerte es precisamente de lo que se trata este jardín, a pesar de que algunas plantas son tan hermosas o tan comunes que es dificultoso concebir su poder de destrucción. Se toman numerosas precauciones en este jardín público para eludir cualquier perjuicio de o a los visitantes.


 Los jardineros, que nunca se quitan los guantes para manipular las plantas, deben obtener una licencia singular para poder trabajar allí.


Espeluznantes carteles con calaveras dibujadas están por todos lados para prevenir a los curiosos de cualquier tipo de contacto con las plantas, sea olfativo o táctil. Tocar, oler o cortar las plantas podría causar una intoxicación accidental, la fabricación de una verdadera arma mortal o de poderosos narcóticos.


Las clases que se pueden hallar en el Jardín Venenoso de Alwinck son tanto exóticas como ordinarias. La Cannabis Sativa, la amapola de opio, y la mandrágora son solo unos cuantos arquetipos de los mas de 100 especimenes mostrados.


Los carteles ubicados alrededor de ellas no deben ser tomados a la ligera. Por ejemplo, tan solo una semilla de la Ricinus Communis bastaría para matar a un adulto de la forma mas espantosa.

Pero por mas aterradoras que puedan ser estas plantas, una visita guiada por el Jardín Venenoso nunca dejará de ser un paseo interesante, encantador y agradable a la vista.


Información adicional acerca del Jardín Venenoso de Alwinck

El Jardín abre sus negros portales desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde a lo largo de toda la semana, con precios de entrada que varían de 4 libras para los niños hasta 12 libras para los adultos.


Hay importantes descuentos para visitas en grupo, estudiantes y por reservar por internet. Si quiere incluir al Castillo en su visita, que es altamente aconsejable para toda la familia, los precios aumentarán un poco.



Las instalaciones son facilmente accesibles. Si se está hospedando en Newcastle o cualquier otra ciudad lindera no dispondra mas que tomar un autobús, mientras que la hilera ferroviaria de Londres a Edinburgo se detiene en Alnmouth, a tan solo 4 millas.


 El Aeropuerto Internacional de Newcastle está ubicado a 35 millas del lugar.

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