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Ama de casa


Un ama de casa o una dueña de casa es considerada, en la cultura occidental tradicional, la mujer que tiene, como ocupación principal, el trabajo en el hogar con los quehaceres domésticos tales como: el cuidado de los hijos, la limpieza de la casa, la compra de víveres y otros artículos, la preparación de los alimentos, la administración parcial o total del presupuesto familiar, y un largo etcétera.


En la mayor parte de los casos este lugar lo ocupa la mujer (la esposa, en un matrimonio convencional compuesto por el hombre, la mujer y los hijos e hijas). Suele ser un trabajo no remunerado, al menos de manera directa.


Del ama de casa se esperan tradicionalmente muchas cosas, pero sobre todo abnegación, cuyo significado es literalmente "negarse a sí mismas" en aras de la familia tradicional, especialmente para proteger a los hijos. Así pues, no es sorprendente que el feminismo cuestione fuertemente dicho rol tradicional del ama de casa, y busque cambiarlo.


Aun así, en los tiempos más recientes es cada vez más común que el hombre acepte tomar el rol que le corresponde de alguna manera a la mujer, y que muchas mujeres desempeñen el rol tradicionalmente asignado al varón.


Otros arreglos resultan ser intermedios a los dos posibles extremos, en los cuales la pareja se reparte de la manera más equitativa posible las labores cotidianas del hogar.

Trabajo Doméstico

El Día Internacional del Trabajo Doméstico se celebra cada 22 de julio. Se declaró como tal oficialmente en 1983, durante el Segundo Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe,  para reconocer la contribución de las labores de las mujeres en los hogares, actividades que siguen siendo objeto de discriminación, sobre todo desde el punto de vista económico.


-En la mayor parte de los casos, el trabajo doméstico lo realizan las mujeres.

-Se trata de una labor invisible, sin reconocimiento, sin pago, con jornadas muy largas, desvalorada y oculta. Y lo más contradictorio es que "ni siquiera se considera trabajo, sino una obligación casi natural de las mujeres", afirma Beatriz Santamaría Monjaraz, directora del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres-DF)


-Según la Encuesta Nacional sobre Uso de Tiempo (ENUT), mientras las mujeres dedican un promedio de 42.3 horas semanales a las actividades domésticas, los hombres sólo destinan 15.2 horas.

-Según la misma encuesta, 87 por ciento de las mujeres y 44 por ciento de los varones se dedican a cocinar, calentar o preparar alimentos; las mujeres dedican un promedio de 9 horas y media a estas tareas cada semana, y los hombres, un promedio de tan sólo 3 horas y 12 minutos.


-Las actividades de limpieza de la vivienda son efectuadas por 90 por ciento de las mujeres (que les dedican 9.3 horas a la semana, en promedio) y, en cambio, por 63 por ciento de los hombres (quienes les dedican, en promedio, 3.4 horas semanales).

-El 90 por ciento de las mujeres y el 56 por ciento de los hombres realizan actividades de limpieza y cuidado de ropa y de calzado (un promedio de 5.4 horas semanales en el caso de las mujeres, 1.7 horas semanales, en el de los varones).


-Las compras las realizan el 65.4 por ciento de las mujeres y el 47.5 por ciento de los hombres, en un tiempo promedio semanal de 2.7 horas y 2.3 horas, respectivamente.

-En cuanto al tiempo dedicado a los hijos, las mujeres superan por 155 millones de horas al tiempo invertido por los hombres.

-En la convivencia social, la recreación, el juego, la cultura, el deporte y el uso de los medios masivos de comunicación participan 13.9 por ciento de las mujeres y 18.6 por ciento de los hombres.


-En muchos países el trabajo doméstico no es una variable incluida en los cálculos del producto interno bruto (PIB), pero se estima que su valor económico, en millones de pesos, equivale al 21.7 del PIB.

Trabajador doméstico

El trabajo doméstico engloba el conjunto de las labores del hogar (limpieza de la vivienda, preparación de alimentos, limpieza y cuidado de la ropa y el calzado, compras y el cuidado de los niños) que realizan ya sea la propia persona propietaria del hogar (en la mayor parte de los casos lo realiza una mujer, a quien se denomina ama de casa  ) o bien quienes esta persona contrata para esas actividades; a las personas en este segundo caso se las llama servicio doméstico.


Un trabajador doméstico, empleado del hogar, tradicionalmente denominado criado (con más frecuencia en femenino, criada, pues es una labor que realizan sobre todo las mujeres; véase Día Internacional del Trabajo Doméstico), sirvienta(e) o mucama, es la persona asalariada que trabaja en tareas domésticas. En ocasiones vive en la casa del empleador y recibe el nombre de interno o interna. También recibe el nombre genérico de servicio o servicio doméstico.


Según las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 90 por ciento del trabajo doméstico lo realizan mujeres, y no es un trabajo económicamente remunerado, pues no es considerado un trabajo.

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