Páginas

Monasterio de Monserrat.




Situado aproximadamente a 20 Km. al noroeste de Barcelona, en el centro geográfico de esa parte de España conocida como Cataluña.


El monasterio y santuario se encuentran contra una montaña no muy común, llamada Montserrat, palabra catalana que significa "montaña aserrada", o cortada por una sierra, debido a que sus numerosas formaciones de roca lucen desde lejos como los dientes de una sierra.


A diferencia de cualquier otra montaña en el mundo, dichas formaciones, siendo altísimas, son lisas y en forma de gigantes dedos de una mano que se eleva en oración.


Parecerían como si las hubiera tallado y formado una mano prodigiosa. Estas montañas son una atracción perenne para los trepadores de montañas, quienes se sienten retados por la subida casi perpendicular.


El Santuario está situado en las alturas y solo lo rebasan los picos altos. Sin embargo, el monasterio sufrió una destrucción casi total durante la invasión Napoleónica.


Dicha destrucción la completaron aún más las guerras civiles y los disturbios revolucionarios.


 Con la profanación del monasterio, los monjes se mudaron hacia otras fundaciones; pero regresaron con vitalidad renovada, y en poco tiempo terminaron la reconstrucción.


 Las construcciones se salvaron de la Guerra Civil Española, que duró desde 1936 hasta 1939.


Es un lugar perfecto para quien le guste pasear por las montañas, con multitud de senderos que se pueden seguir y en los que de cuando en cuando puedes ver una ermita, o una pequeña cruz junto a la que sentarte y descansar.



Existe evidencia histórica de que en el año 888 fue establecida en Montserrat una capilla dedicada a la Madre de Dios.



Doscientos años más tarde, en 1025, unos monjes Benedictinos establecieron un monasterio allí y se hicieron cargo del santuario y de brindar hospitalidad a los miles de visitantes que viajan allá cada mes para honrar la antigua estatua de Ntra. Señora.


La Virgen de Montserrat fue declarada santa patrona de la Diócesis de Cataluña por León XIII.


Se acostumbre visitar a la Virgen en su santuario en aniversarios, jubileos y fiestas familiares. Existe un refrán de que un hombre no está bien casado sino hasta que lleva a su esposa a Montserrat.


Los estimados calculan que el número de visitantes anuales excede a un millón, que es una cifra estupenda si se tiene en cuenta que la montaña no está situada cerca de carreteras que desemboquen en ciudades importantes, sino que está apartada, haciendo de la visita o peregrinación casi un inconveniente premeditado.















Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...